La pértiga IOR: un equipo esencial para el rescate de hombre al agua

La pértiga IOR (o «IOR pole») es un dispositivo de localización y asistencia para el hombre al agua muy utilizado tanto en regatas como en la navegación de recreo. Diseñada para mantenerse visible en el mar y ofrecer un punto de apoyo y flotabilidad al náufrago, se presenta en forma de caña rígida o telescópica, o bien como un tubo inflable guardado en un contenedor compacto. Estas pértigas suelen incluir un gallardete de señalización, bandas reflectantes y una flotabilidad suficiente para estabilizar a una persona en el agua (valores habituales en torno a 150 N en los modelos de tipo «sling buoy» o boya con cincha).

La función de las pértigas IOR

La función principal es doble:

  1. Localización visual — elevar un mástil o gallardete por encima de la superficie para indicar la posición del MOB (Man OverBoard) en condiciones en las que la silueta humana es difícil de distinguir (mar gruesa, poca luz).
  2. Asistencia física — proporcionar al náufrago un punto de apoyo (asa, cincha, tubo) y una flotabilidad adicional que permita mantener la cabeza fuera del agua a la espera del rescate, o facilitar la sujeción desde la embarcación. Algunos sistemas combinan la pértiga con una boya-cincha automática que, una vez desplegada, se infla y estabiliza a la víctima. Su objetivo es ganar tiempo y reducir el riesgo de desorientación en el agua.

Ejemplo y casos de uso

En la práctica, la pértiga IOR se despliega en cuanto se detecta un hombre al agua: un tripulante la libera por la banda de caída, orienta el gallardete hacia popa para facilitar el avistamiento desde el barco que maniobra y, en su caso, añade una boya-cincha o un cabo de remolque.
Casos concretos documentados por navegantes y competidores:

  • Regatas y travesías oceánicas: la pértiga sirve para balizar rápidamente la posición de un tripulante caído durante la competición y mantenerla visible en mares agitados. Algunas clases de regata incluso exigen dispositivos MOB homologados.
  • Pequeños veleros de crucero: varios propietarios señalan que las pértigas inflables ocupan poco espacio estibadas, aunque requieren una fijación y un lastre adecuados para evitar que se vuelquen una vez montadas en el balcón de popa. En foros náuticos se describen soluciones prácticas —sujeción con velcro, bolsas lastradas colocadas planas, atención al peso y volumen en barcos de menos de 10 m.

Las pértigas IOR de SeaCurity, fabricante alemán

SeaCurity (Alemania) ofrece una gama completa de sistemas MOB que incluyen pértigas con gallardete, boyas-cincha automáticas y versiones combinadas con inflado mediante CO₂ o mecanismos manuales. Las fichas de producto detallan: dimensiones en reposo y desplegadas (por ejemplo, 40–50 cm estibadas y hasta 1,8–2,5 m desplegadas, según el modelo), flotabilidad declarada (normalmente 150 N en las boyas-cincha, suficientes para asistir a una persona sin chaleco), opciones de iluminación/señalización y puntos de fijación para AIS/MOB-AIS. También se ofrecen versiones en contenedor ABS con válvula de descompresión y bolsillos para integrar un balizamiento AIS-MOB. Estos equipos cumplen las normativas de seguridad vigentes y están pensados tanto para usos profesionales como recreativos.

Opiniones de los usuarios

Los testimonios de navegantes en foros especializados y blogs técnicos destacan varios aspectos recurrentes:

  • Eficacia real en la localización: la pértiga IOR mejora notablemente la visibilidad de un MOB en mares formados — varios relatos mencionan recuperaciones más rápidas gracias a la silueta y al gallardete.
  • Estiba y manejo: en barcos pequeños, el tamaño y peso del sistema (especialmente los modelos lastrados para estabilidad) suponen un desafío de almacenamiento y accesibilidad; algunos navegantes prefieren alternativas más compactas (aro salvavidas con luz de hombre al agua) en navegación costera.
  • Robustez y mantenimiento: los propietarios insisten en la calidad de las fijaciones y en revisar periódicamente los contenedores (estanqueidad, cartuchos de CO₂ si los hubiera) y las bandas reflectantes. Los sistemas automáticos requieren un control regular de los componentes a presión.

En resumen

  • La pértiga IOR es una herramienta de seguridad complementaria: no sustituye los procedimientos MOB (llamada VHF, maniobra de seguridad, aproximación y recuperación), pero aumenta las posibilidades de localizar y estabilizar a una persona en el agua.
  • Para elegir un modelo, conviene considerar tres criterios: facilidad de despliegue (tiempo y gestos necesarios), formato estibado/volumen (capacidad de almacenamiento a bordo) y funcionalidades (flotabilidad, cincha de recuperación, iluminación, compatibilidad AIS).
  • Atención al mantenimiento: en los modelos automáticos, controlar cartuchos y estanqueidad; en los lastrados, asegurar bien la fijación para evitar que se conviertan en un objeto peligroso en mares agitados.

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