El mareo puede afectar a cualquiera en un crucero. Desde el navegante experimentado hasta el turista que pasea en una lancha, existen varias formas de combatir el mareo y sus consecuencias.
No hay nada más desagradable y decepcionante que pasar un día en el mar sin poder disfrutarlo. Estar en un barco, con la cabeza por la borda o en el baño, es una experiencia que muchos de nosotros hemos vivido.
Si alguna vez he tenido mareo, durante un crucero con amigos, incluso como patrón, sabía que podía delegar las maniobras y el timón. Sin embargo, tuve otra experiencia más angustiosa. Estaba trasladando un barco con mi padre, que acabábamos de comprar. Navegábamos de Sainte Marine hacia el Golfo de Morbihan. La meteorología era bastante mala y el mar claramente agitado. Navegando hacia el este con el viento a nuestras espaldas, no me preocupaba demasiado por nuestra comodidad.
Sin embargo, como el barco se balanceaba mucho, mi padre comenzó a encerrarse en la cabina sin hablar (lo cual es bastante inusual para él). De hecho, tenía mareo. Aunque yo me sentía bien, comencé a preocuparme por tener que maniobrar solo en esas condiciones meteorológicas. Era joven. Así que pasé un día al timón, estresado, bajo la lluvia y el viento, mientras mi compañero estaba enfermo.
Todo esto para decir que el mareo es muy molesto para el compañero que lo padece, pero también puede complicar la navegación. Por eso es importante anticipar este problema de salud. Sobre todo porque puede ocurrirle a cualquiera, sin previo aviso.
¿Cuáles son los síntomas del mareo?
El mareo se clasifica entre los males del transporte. El mareo se llama Naupatía en el ámbito científico. Entra en la misma categoría que el mal de montaña en coche, por ejemplo. Ya sabes, cuando subes los puertos de montaña. Empiezas a tomar las primeras curvas y los pasajeros empiezan a marearse.
Los síntomas más frecuentes son:
- la fatiga
- el malestar
- la hinchazón
- el vértigo
- el vómito
Al leer estos síntomas, parece evidente que sin ellos se puede mejorar un crucero, sabiendo que en el mar pueden haber otros problemas.
¿De dónde viene el mareo?
La primera pregunta que nos haremos es la del origen del mareo. En efecto, ¿por qué tenemos mareo?
No vamos a dar una clase de ciencias, no me entendería ni yo mismo. Para simplificar, nuestro equilibrio se basa en tres factores:
- El oído interno para gestionar el equilibrio.
- La vista, que permite visualizar la posición de nuestro cuerpo en su entorno.
- La planta de los pies, que confirma que estamos de pie y erguidos.
El problema es que en un barco, en el mar, hay oleaje. El suelo, en este caso la cubierta, se mueve, la vista no es fija y el oído interno está desequilibrado. El cerebro debe entonces entender todo esto. Generalmente, este último analiza la situación y encuentra el equilibrio adecuado. Sin embargo, a veces no resuelve este conflicto entre los tres factores. No entiende la situación, que no es estable. Es en ese momento cuando aparece el mareo.
Más allá de este semblante de análisis científico, parece que, generalmente, el mareo puede aparecer cuando, en el barco:
- Tenemos frío
- Estamos cansados
- Tenemos hambre
- Tenemos miedo
Ahora que sabemos todo esto, podemos responder a la famosa pregunta: «¿Cómo evitar el mareo?» Entonces…
¿Cómo evitar el mareo?
Lógicamente, para evitar el mareo, debemos resolver los problemas mencionados anteriormente. La idea de este párrafo es evitarlo y no combatirlo. Si podemos evitarlo, es mejor. Para ello, es importante preparar la navegación y, antes de partir:
- Dormir bien
- Comer bien
- Hidratarse bien con agua
Luego, durante la navegación, es importante mantenerse en las mejores condiciones físicas y psicológicas. Para ello, es necesario:
- Ser activo (participar en las maniobras)
- Evitar el frío (abrigarse y cambiarse de ropa si está húmeda)
- Evitar estar cerca de los malos olores (motor, cocina, baño, etc.)
Si estos consejos son muy útiles, no siempre permiten hacer frente al mareo.
¿Cómo hacer frente al mareo?
Si a pesar de todas tus precauciones, sientes mareo, puedes tomar las riendas antes de acostarte y sufrir. Los puntos a continuación son muy importantes y serán los únicos que te ayudarán a superar este momento desagradable. Debes:
- Mirar lejos hacia el horizonte y no quedarse dentro de la cabina
- Quedarse en la parte baja del cockpit, para estar más cerca del centro de gravedad del barco
- Beber y comer… sí, ya sé, no es fácil, pero es necesario
- Hablar con la tripulación, esto ahuyenta el miedo
Las soluciones para evitar enfermarse
Existen soluciones más o menos científicas para prever o hacer frente al mareo. Para ser muy transparente, nunca las he probado. Sin embargo, existen desde hace bastante tiempo como para parecer fiables. Más allá de los medicamentos que puedes tomar (tipo antihistamínicos u otros) preguntando a tu farmacéutico, algunas soluciones permiten limitar el mareo:
- Los brazaletes anti mareo
- Los parches para poner detrás de las orejas
- Los tapones para los oídos (solo si estás en tripulación)
Finalmente, si te afecta regularmente este mal, deberás pasar por un entrenamiento durante cortas navegaciones, o incluso una reeducación con un médico.