El piloto de cabina es un equipo que rápidamente encuentra su lugar a bordo de un barco.
Navegar en un velero, especialmente en crucero, requiere ser autónomo para ciertas maniobras o durante largas navegaciones. Independientemente del tamaño de su velero, un piloto automático siempre puede ser útil. De hecho, ya sea que navegue solo o en familia, siempre habrá momentos en los que no podrá estar al timón y realizar una maniobra al mismo tiempo. Esto ocurre al arriar las velas, llegar al puerto y preparar las amarras y defensas, o montar el spi. Finalmente, navegar durante largas horas sin abandonar el timón puede volverse agotador, especialmente con tripulación reducida o en solitario. En estos momentos, el piloto automático deja de ser un lujo.
Por supuesto, aquí solo nos referiremos al piloto de cabina.
El funcionamiento de un piloto automático de cabina
El funcionamiento y uso de un piloto de cabina es bastante sencillo. Todas las funciones del piloto se agrupan en torno a un cilindro hidráulico o actuador. Este eje se instala en uno de los lados de la cabina y se conecta a la caña o al timón.
El piloto se comporta como un timonel que navega únicamente guiándose por una brújula. Realiza correcciones en el timón para mantener el velero en su rumbo. Se activa el piloto una vez que el barco está en el rumbo deseado. A partir de ese momento, el piloto registra el rumbo como el que debe mantener. Gracias a una brújula interna, detecta cualquier desviación del rumbo y acciona el cilindro para corregirla.
Después de realizar un ajuste, el piloto verifica nuevamente el rumbo. Si la corrección no ha sido suficiente, realiza otra hasta que el barco esté alineado en su trayectoria, y luego centra nuevamente el timón. Este proceso se realiza antes de que el barco haya regresado completamente al rumbo inicial.
Ventajas de un piloto de cabina
La principal ventaja de un piloto de cabina en un velero es su precio. Se pueden encontrar modelos por aproximadamente 600 euros. Además, no requiere gastos significativos de instalación, ya que son muy fáciles de montar.
Otra ventaja es su facilidad de uso, lo que lo hace accesible para cualquier navegante. Su manejo es sencillo e intuitivo.
Por último, estos pilotos automáticos son de fabricación simple, lo que facilita su mantenimiento. Pueden almacenarse fácilmente y enviarse a un profesional para su reparación si fuera necesario.
Desventajas del piloto automático de cabina
El piloto no puede distinguir entre un timón blando o duro, por lo que no se adapta al viento ni al estado de las velas. Si las condiciones de viento y mar empeoran, la brújula puede perder efectividad, e incluso volverse inútil, ya que no anticipa cambios en la navegación, especialmente con vientos portantes.
Además, es necesario estar en el rumbo correcto para activarlo. Por otro lado, no puede desactivarse automáticamente.
Si navega con frecuencia, independientemente del clima, considere adquirir un piloto sobredimensionado, ya que será más eficiente en condiciones de mar adversas. Asimismo, opte por un modelo ampliamente distribuido, lo que facilitará el reemplazo de piezas en caso de necesidad.