Todos sabemos que los mares son mucho más numerosos que los océanos y más pequeños. Pero, ¿cómo se diferencia un mar de un océano? Y, más concretamente, ¿qué caracteriza a los mares y qué caracteriza a los océanos? En este artículo exploraremos estas diferencias, analizando qué define a estas extensiones de agua salada y ofreciendo un pequeño repaso geográfico.
¿Cuándo hablamos de mar y cuándo de océano?
Cuando decimos que vamos «al mar», no solemos precisar mucho nuestro destino. Hablamos del Canal de la Mancha, del Mediterráneo o incluso del océano Atlántico. Al embarcarnos, ya sea en alta mar o navegando cerca de la costa, solemos decir que «salimos al mar». Pero, ¿alguna vez nos detenemos a pensar si estamos navegando en un océano o en un mar? Lo sabemos, pero tal vez no siempre reflexionamos sobre las diferencias.
¿Qué es un océano?
Un océano, según el Petit Robert y el Larousse, se define como una «gran extensión de agua salada que cubre una vasta parte de la superficie del globo terrestre». Aunque esta definición parece evidente, podemos profundizar un poco más:
- Tamaño:
Los océanos son mucho más grandes que los mares. Por ejemplo, el océano Ártico, el más pequeño, abarca 14,09 millones de km², mientras que el mar más grande, el mar Arábigo, solo ocupa 3,6 millones de km². - Continentes adyacentes:
Los océanos bordean al menos dos continentes. Esta regla general tiene tres excepciones, ya que hay mares que también bordean dos continentes:- El mar Mediterráneo
- El mar Negro
- El mar Rojo
Sin embargo, estas extensiones no son lo suficientemente vastas como para considerarse océanos.
- Convención humana:
La definición de océano no es únicamente geográfica, sino también convencional. Los geógrafos se pusieron de acuerdo para decidir qué se considera océano. De esta forma, actualmente reconocemos cinco océanos:
Los cinco océanos del planeta
- El océano Pacífico (bordeando Asia, Oceanía y América)
- El océano Atlántico (bordeando Europa, África y América)
- El océano Índico (bordeando Asia y África)
- El océano Ártico (bordeando Europa y América)
- El océano Austral (bordeando el continente antártico, América y Oceanía)
¿Qué caracteriza a un mar?
Ahora que entendemos qué es un océano, es más fácil definir qué es un mar. Los mares son más pequeños que los océanos y, salvo excepciones, no bordean dos continentes. Además, suelen ser menos profundos que los océanos, que cuentan con grandes fosas oceánicas.
Otras características específicas de los mares:
- Mayor salinidad: Debido a una mayor evaporación, los mares suelen tener una salinidad superior a la de los océanos, con la excepción del mar Báltico, que es menos salado.
- Mayor biodiversidad: Los mares son más ricos en biodiversidad. Por ejemplo, el mar Mediterráneo alberga más del 10 % de las especies marinas del planeta, aunque representa menos del 1 % de la superficie oceánica.
Los mares más grandes del mundo
- Mar Arábigo: 3,8 millones de km²
- Mar de China: 3,5 millones de km²
- Mar de los Sargazos: 3,5 millones de km²
- Mar Mediterráneo: 2,9 millones de km²
- Mar de Weddell: 2,8 millones de km²
Tipos de mares
Existen diferentes tipos de mares, clasificados según su relación con los océanos:
- Mares litorales o bordes:
Bordean un océano y están delimitados por penínsulas, islas o bancos submarinos. Ejemplo: el Canal de la Mancha, el mar de Japón o el mar Caribe. - Mares interiores o adyacentes:
Rodeados por tierras emergidas, están conectados a los océanos por un estrecho. Ejemplo: el mar Mediterráneo. - Mares cerrados:
No tienen conexión con ningún océano. Ejemplo: el mar Caspio, el mar Muerto o el mar de Aral. - Mares sin conexión directa con un océano:
Ejemplo: el mar Egeo o el mar de Azov.
Conclusión
La diferencia entre mares y océanos no es solo una cuestión de tamaño o geografía; también depende de acuerdos humanos y clasificaciones. Pero lo más importante es respetar estas extensiones de agua, su fauna y flora. Con el cambio climático, los océanos y los mares enfrentan desafíos que afectan los ecosistemas y los paisajes que conocemos hoy.